El Dr. Roberto Gilbert Febres-Cordero, excelente cirujano, representa no solo la maestría quirúrgica y la ética profesional, sino también un legado que viene de familia de cirujanos que han sido pilares fundamentales en la formación y enseñanza de múltiples generaciones de médicos.
Su linaje ha contribuido de manera trascendental al desarrollo de la cirugía en el país, consolidando una tradición de excelencia, disciplina y vocación de servicio que honra a la medicina ecuatoriana.
La Dra. Glenda Ramos Martínez, mujer, doctora y científica en el área de la Oncología, se ha destacado por su valioso aporte académico y clínico, trascendiendo fronteras y posicionándose internacionalmente.
Su liderazgo, investigación y compromiso con la lucha contra el cáncer la convierten en un verdadero orgullo para el Ecuador, demostrando que la ciencia y la sensibilidad humana pueden caminar de la mano al servicio de la vida.
Por su parte, el Dr. Luis Sarrazin Dávila, destacado médico pediatra, docente y ex Ministro de Salud, ha dedicado su vida no solo al cuidado de la niñez, sino también a la defensa y fortalecimiento institucional del sistema sanitario.
Su firme compromiso con la clase médica y su incansable defensa en la recuperación del Instituto Nacional de Higiene y Medicina Tropical Dr. Leopoldo Izquieta Pérez evidencian su vocación de servicio público y su visión estratégica en favor de la salud colectiva.